La pasta de mezquite puede utilizarse como base para guisados, aderezos y salsas. Concentra el característico sabor del mezquite aportando una textura terrosa. Se conserva por semanas en el refri y está siempre a la mano para enriquecer cualquier guisado o sopa.
Disolver el polvo de mezquite en el agua y hervir lentamente hasta obtener una pasta que permita dibujar con la cuchara (unos 15 minutos).